Empezar
Lo que no se ve mirando la pantalla. Cinco minutos, y te ahorran preguntar tres veces lo mismo.
Entrar
Stokit no tiene una única dirección: cada empresa entra por la
suya. La de Palma Pictures es
palmapictures.stokit.es. Si entras por stokit.es a
secas verás la web de presentación, no la aplicación.
- Abre la dirección de tu empresa.
- Comprueba que la pantalla de acceso dice el nombre de tu empresa. Si dice otro, te has equivocado de dirección — no escribas tu contraseña.
- Usuario y contraseña. Los da quien lleve el sistema; no hay registro abierto ni «he olvidado mi contraseña» automático.
Si la pantalla dice que no hay ningún cliente con esa dirección, el problema es la dirección y no tu contraseña. Y si dice el nombre de tu empresa pero no te deja pasar, pide que te revisen el usuario en Crew: puede estar desactivado.
Moverse
Todo está en la barra de la izquierda, agrupada por asunto: Producción, Flota, Material, Tecnología, Personal y Sistema. Arriba, fuera de los grupos, están las dos pantallas que se miran a diario: el Dashboard y Mantenimiento.
Los grupos se abren y se cierran pulsando su nombre, y se quedan como los dejes. El botón de arriba a la izquierda de la barra la estrecha para dejar sitio a una tabla ancha; los iconos siguen ahí.
Las pestañas
Esta es la parte que sorprende al principio: Stokit abre pestañas propias, arriba, como un navegador dentro del navegador. Cada proyecto, cada presupuesto y cada ficha que abres se queda en su pestaña.
- Puedes tener un proyecto abierto y saltar al inventario sin perderlo.
- Se cierran con la × de cada una, y todas de golpe con Cerrar todo.
- Sobreviven a recargar la página. Si se te va la conexión o cierras el navegador sin querer, al volver a entrar están donde estaban.
Montar un presupuesto mirando el material de otro proyecto. Abre los dos y salta entre pestañas: no pierdes lo que llevas escrito en ninguno de los dos.
Crear y editar
Crear o editar algo —un vehículo, material, un dispositivo, una línea, un MiFi, un empleado, un proyecto— abre una página propia, no una ventana flotante. Arriba, el rótulo y el título, que va tomando el nombre que escribes. Debajo, los datos en bloques numerados, cada uno con una frase que dice qué se pide ahí. A la derecha, «Así va a quedar»: la tarjeta que verás en la lista, rellenándose mientras escribes, con cuántos campos llevas. Y abajo, fijos, Cancelar y Guardar. Al guardar o cancelar vuelves exactamente a donde estabas.
El buscador
Arriba a la derecha hay un buscador que mira en todo a la vez: proyectos, material, flota y personas. Escribe la matrícula de un coche, el nombre de un rodaje o el número de un presupuesto y te lleva.
El buscador respeta tus permisos. Si no encuentras un presupuesto, puede que no exista… o que tú no tengas acceso a los presupuestos. No es un fallo del buscador.
Claro y oscuro
El interruptor de arriba a la derecha. Tres estados: claro, oscuro y lo que diga tu ordenador, que es el de partida — si tu portátil cambia solo al atardecer, Stokit cambia con él. En cuanto pulsas, manda tu elección y se queda guardada en ese navegador.
En el móvil
Funciona en el teléfono, y está pensado para lo que de verdad se hace desde el teléfono: consultar. La barra lateral se abre con el botón de las tres rayas y se cierra al elegir algo.
Las tablas anchas se deslizan a lo ancho con el dedo, sin encoger el texto hasta lo ilegible. Si una tabla parece cortada, arrástrala.
Ponlo en la pantalla de inicio del iPhone
Stokit se instala como una aplicación. No hay que bajar nada de la App Store:
- Abre palmapictures.stokit.es en Safari (en Chrome no sale la opción).
- Toca el botón de Compartir, el cuadrado con la flecha hacia arriba.
- Baja y elige Añadir a pantalla de inicio.
Queda el icono de Stokit junto a las demás aplicaciones y se abre a pantalla completa, sin la barra del navegador. La sesión se queda guardada, así que no hay que entrar cada mañana. En Android es igual, desde el menú de los tres puntos de Chrome.
En el teléfono cada artículo es una tarjeta de dos líneas: el nombre arriba y debajo el código, la categoría, las unidades y el estado. Caben unos ocho por pantalla, así que se busca de verdad. El precio por día y las veces alquilado no salen: en un almacén no se miran, y están en la ficha.
Un toque en la tarjeta abre la ficha. Y el botón Foto de cada tarjeta dispara la cámara y sube la foto a ese artículo directamente, sin pasar por la ficha — el iPhone te deja elegir entre hacerla en ese momento o cogerla de la fototeca.
Por qué no ves lo mismo que otro
Porque no es lo mismo llevar la flota que llevar las cuentas. En Stokit el acceso se reparte por áreas —Proyectos, Presupuestos, Economía, Flota, Salidas y revisiones, Material, Tecnología, Personal y Sistema— y en cada una tienes uno de cuatro niveles:
| Nivel | Qué puedes |
|---|---|
| Ninguno | Esa parte no te aparece en la barra lateral. |
| Lectura | Mirar. No hay botones de guardar. |
| Edición | Crear y cambiar. |
| Total | Además, borrar. |
Y aparte hay cinco capacidades que se dan o no se dan: ver precios, importar, exportar, enviar y contabilizar. Por eso puede pasar que dos personas vean el mismo presupuesto y solo una vea los importes.
Quién tiene qué se cambia en Crew.
Cuándo se guarda
Casi todo se guarda al momento, sin botón: asignar un coche a un día, marcar una tarea, cambiar un dato de una ficha. Lo que sí tiene botón de Guardar es lo que no se puede dejar a medias: un presupuesto, un formulario de alta, los ajustes de la casa.
Dice «No se está guardando en la base de datos». Es un aviso de verdad: lo que escribas a partir de ese momento se puede perder. Avisa a quien lleve el sistema y, mientras, no metas nada importante. Cuando se arregla, sale una banda verde diciéndolo.